El Barsa juega a puerta cerrada y critica a gobierno español

BARCELONA (AP) — El Barcelona jugó sin público su partido de la liga española el domingo contra Las Palmas, “a manera de crítica” por los incidentes en Cataluña, donde la policía española intervino para evitar la votación de un referéndum de independencia considerado ilegal por el gobierno central.

 

Los servicios de salud de Cataluña informaron que 761 personas resultaron heridas tras las acciones policiales para evitar el voto en el territorio. Fue posible ver imágenes de personas empujadas y golpeadas ante los improvisados colegios electorales.

Ante la indignación de muchos de sus aficionados y socios, el Barsa pidió suspender el partido pero, frente a la negativa de la liga profesional, optó por jugar sin público, dijo el presidente del club catalán, Josep María Bartomeu.

“Lamentamos mucho lo que está ocurriendo en Cataluña con esta falta de libertad”, manifestó Bartomeu, momentos antes de que ambos equipos saltaran a la cancha sin espectadores.

“Hemos decidido, en lugar de no jugar el partido, hacerlo a puerta cerrada a modo de crítica para que se vea que se juega un partido excepcional. Estamos muy preocupados por la situación y damos nuestro apoyo a los que están padeciendo esta falta de libertad de expresión”.

La liga española negó que hubiera motivos para posponer el partido por motivos de seguridad en el Camp Nou, el estadio más grande de Europa, con una capacidad cercana a los 100.000 espectadores, y que suele ser un punto de encuentro de los nacionalistas catalanes.

 

“Hemos hecho un esfuerzo de hablar con la liga pero no ha habido manera. Suspender el partido significaba una pérdida de puntos. Hemos decidido jugarlo con los jugadores y los técnicos.

Espero que los socios lo vean como un ejemplo de nuestra disconformidad”, indicó.

El central barcelonista Gerard Piqué, internacional por la selección española y uno de los futbolistas que más se ha posicionado en favor del derecho de los catalanes a decidirse por la independencia mostró sus emociones al opinar sobre los incidentes en Cataluña.

“Hoy ha sido mi peor experiencia como profesional. Ha sido un día muy duro, familias y niños han intentado ir a votar y la policía… en fin las imágenes hablan por sí solas. Soy y me siento catalán y hoy más que nunca me siento orgulloso de la gente de Cataluña… No ha habido ningún acto de agresión y han tenido que venir la policía y la Guardia Civil para que eso sucediera”, lamentó entre lágrimas Piqué.

“Los catalanes no somos los malos, queremos simplemente votar. Si debo ir o no a la selección, no es una cuestión patriótica. Lo que hay que hacer es ir y rendir al máximo. Si creen que soy un problema, no tengo ningún problema en dar un paso al lado”, concluyó el central.

Poco antes de la disputa del partido, la entidad azulgrana ya había expresado su repulsa a las acciones de la policía española.

El club había apoyado abiertamente el referéndum.

“El FC Barcelona condena las acciones llevadas a cabo hoy en muchas localidades de toda Catalunya para impedir el ejercicio del derecho democrático y la libre expresión de sus ciudadanos”, dijo el texto.

“Ante la excepcionalidad de estos hechos, la Junta Directiva ha decidido que el partido del primer equipo de fútbol de hoy contra el Las Palmas se jugará a puerta cerrada, tras la negativa de la Liga de Fútbol Profesional a decretar su aplazamiento”.

El Barsa, que acabó derrotando 3-0 a Las Palmas con doblete del astro argentino Lionel Messi, lidera el campeonato con 21 puntos de 21 posibles tras siete fechas disputadas y salió a la cancha luciendo su segundo uniforme con las cuatro barras de Cataluña, aunque luego disputó el partido con la tradicional camiseta azulgrana.

Las Palmas desplegó excepcionalmente una bandera española en su uniforme, con la intención de subrayar su posicionamiento en favor de la unidad de España.

En la capital española, los seguidores del Real Madrid recibieron tarjetas con los colores de la bandera española y las mostraron antes de su duelo ante el Espanyol, otro equipo de Barcelona.

Hubo muy pocos aficionados del Espanyol en el Santiago Bernabéu, pero mostraron al menos una bandera de Cataluña.