En su despedida, Cotto cae por decisión ante Ali

NUEVA YORK (AP) — Sadam Ali le arruinó la fiesta de despedida a Miguel Cotto en el Madison Square Garden y lo envió al retiro el sábado con una derrota por decisión unánime.

El boricua Cotto, de 37 años, simplemente no pudo con la velocidad de un rival más joven, quien se apoderó del título superwelter de la Organización Mundial de Boxeo.
Ali, originario del barrio neoyorquino de Brooklyn fue sin embargo el púgil menos popular durante la contienda. Cotto ha peleado con frecuencia en el Garden, pero cayó a una foja de 8-2 en este recinto.

El boxeador de Caguas finaliza su carrera con un récord de 41-6 y ciertamente con una despedida que no resultó como la había previsto. Evidenció su edad durante el pleito, se lastimó el bíceps del brazo izquierdo y cayó por tarjetas de 115-113, 115-113 y 116-112.

“Me siento bien con la actuación”, aseguró Cotto. “Me pasó algo en el bíceps izquierdo… No quiero poner excusas, Sadam ganó la pelea, es mi última pelea. Estoy orgulloso y quiero estar contento en mi casa con mi familia”.

Hubo una aclamación atronadora para Cotto cuando subió al cuadrilátero, y el público siguió coreando su nombre cuando se marchó, orgulloso pero vencido.
Muchos de los 12.391 espectadores abuchearon la decisión y no pararon de manifestar su rechazo mientras Ali hablaba en el ring.

“Trabajé duro por esto”, afirmó Ali. “Aproveché esta pelea y me aseguré de que contara. Quiero agradecer al equipo de Cotto, que pudo haber pactado una pelea más fácil si lo hubiera querido”.

Los abucheos se convirtieron en ovaciones cuando Cotto dirigió sus últimas declaraciones desde un cuadrilátero.

“Gracias a todos”, manifestó. “Gracias a todos los fanáticos. Estoy orgulloso de que el Madison Square Garden sea mi segunda casa. Tuve la oportunidad de darle lo mejor a mi familia gracias a este deporte”.

Ali, de 29 años, se colocó en una foja de 26-1. Perdió su combate anterior por el cetro ante el estadounidense Jessie Vargas en 2016. Aquel pleito en la división welter finalizó con un nocaut en el noveno asalto.

Ahora, se convierte en una potencia en los superwelter. Su velocidad de manos y movimientos lo hicieron lucir como un boxeador formidable en la función sabatina.

“A la gente buena le pasan cosas buenas”, comentó. “He entrenado desde que tenía 8 años, y me alegra haber obtenido este triunfo en el Madison Square Garden, en mi ciudad natal”.